Cuidar a Mayores con Incontinencia

21 Ago 2023 | 0 Comentarios

«Descubre las Claves para Cuidar a Personas Mayores con Incontinencia de Forma Experta»

Consejos para manejar la incontinencia urinaria en adultos mayores

Enfrentarse a la incontinencia urinaria en personas mayores puede ser todo un desafío para los cuidadores, ya que sus efectos secundarios pueden ser amplios y perjudiciales. Estos van desde limitaciones en las interacciones sociales hasta complicaciones de higiene, riesgos de caídas, infecciones del tracto urinario e incluso problemas cutáneos como erupciones o úlceras.

Antes de adentrarnos en las recomendaciones esenciales  para el cuidado compasivo de individuos con incontinencia, exploremos la naturaleza de esta condición.

¿Qué Implica la Incontinencia Urinaria y por qué se Relaciona con la Edad? La incontinencia urinaria engloba la pérdida del control de la vejiga o la inhabilidad de regular la micción.

Esta afección es común y, según el Observatorio de la Incontinencia, afecta a más de 6 millones de personas en España.

La Sociedad Española de Urología prevé que más de dos millones de casos sean crónicos, con una estimación de 2.7 millones para el año 2029.

Aunque estudios revelan que antes de los 65 años, la incontinencia es más prevalente en mujeres, después de esa edad, es igualmente común en ambos sexos debido a la disminución de la capacidad de la vejiga para retener orina por el envejecimiento muscular.

Factores que Elevan el Riesgo de Incontinencia Urinaria en la Tercera Edad: Enfermedades de la próstata como el agrandamiento y la disfunción. Cáncer de próstata. Obstrucciones del tracto urinario. Condiciones neurológicas (esclerosis, Parkinson, lesiones espinales, eventos cardiovasculares, etc.). Diabetes. Sobrepeso. Tabaquismo. Historial familiar.

Diagnóstico, Prevención y Tratamiento de la Incontinencia en Ancianos:

El diagnóstico de la incontinencia urinaria demanda diversas evaluaciones:

Revisión de historial clínico. Registro de síntomas y rutinas del paciente (actividades, dieta, etc.). Control de ingesta líquida, volumen de orina y frecuencia de micción. Examen físico (incluyendo exámenes rectales y pélvicos). Análisis de sangre y/u orina. Pruebas de función de la vejiga.

Asimismo, es crucial considerar:

El listado de medicamentos que el paciente consume. Condiciones médicas subyacentes. Grado de dependencia. Conciencia del paciente sobre sus necesidades urinarias.

Enfoques para Reducir el Riesgo de Incontinencia: Mantener un peso saludable, evitando cafeína, alcohol y alimentos ácidos, mientras se incrementa la ingesta de fibra, y dejar de fumar son medidas básicas para minimizar el riesgo de incontinencia.

Si estas medidas no son efectivas o se presentan casos más severos, podría recomendarse medicación especializada, ejercicios específicos o intervenciones quirúrgicas.

Estas opciones pueden controlar temporalmente la incontinencia, aunque no curarla. Incluso si un tratamiento funciona, incidentes esporádicos pueden ocurrir. Por esta razón, aprender cómo brindar cuidados a personas mayores con incontinencia es un reto esencial tanto para cuidadores profesionales como no profesionales.

Empatía: La Clave para Abordar la Incontinencia Urinaria Cuidar a personas dependientes siempre es demandante, y condiciones como la incontinencia pueden incrementar significativamente el estrés diario, según expertos de la Sociedad Española de Gerontología y Geriatría en su Guía sobre incontinencia urinaria.

Es común que los cuidadores se sientan abrumados o inseguros frente a la incontinencia de sus seres queridos. Si estás en esta situación, te recomendamos empatizar con la persona que cuidas; es posible que se sienta angustiada y avergonzada. En momentos de frustración, es vital abordar la situación con paciencia y respeto, fomentando la comunicación abierta.

Además, la incontinencia es, hasta cierto punto, una consecuencia natural del envejecimiento o la discapacidad, por lo que debemos aceptarla y enfrentarla con una perspectiva positiva, priorizando la calidad de vida de la persona dependiente.

Consejos Diarios para Personas con Incontinencia:

Opta por ropa de fácil colocación y remoción, utilizando cierres como velcro para facilitar cambios rápidos si es necesario.

Registra las veces que la persona va al baño para establecer patrones y rutinas. Evita apresurar a la persona en el baño.

En casos de dificultad para orinar, el sonido del agua corriente, una bebida o música suave pueden ayudar a crear un ambiente relajado. Preservar la privacidad es esencial.

Adapta el entorno. En el caso de personas dependientes, podrías considerar instalar barras de apoyo en el baño o un asiento elevado en el inodoro para mayor comodidad. Si la persona utiliza absorbentes, cámbialos con regularidad y según sea necesario. Los absorbentes tienen un indicador de humedad exterior que se oscurece conforme se saturan con orina.

La higiene íntima es crucial, ya que el área cubierta por los absorbentes es susceptible a irritaciones. La exposición prolongada a la orina aumenta el riesgo de infecciones y la aparición de lesiones. En cada cambio de absorbente, verifica la ausencia de enrojecimientos en la piel. Para prevenir úlceras en el sacro, nalgas y genitales, emplea cremas específicas diariamente.

Si el paciente tiene problemas de movilidad, asegúrate de proveer apoyo durante la limpieza y sigue las instrucciones del absorbente, ajustándolo correctamente.

La incontinencia urinaria está intrínsecamente ligada a la edad y a la salud general de las personas dependientes, y su manejo adecuado es fundamental para mejorar su calidad de vida, una consideración esencial para los cuidadores.

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